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De la cárcel donde habían encerrado a Jimena no quedaba nada, lo vieron en las noticias y la gente estaba impactada; al salir el sol, después de la noche de su escape, todo eran escombros y fuegos moribundos, una lluvia de ceniza posándose en los rostros de un impetuoso mar de cadáveres, víctimas que dejaban claro que aquella joven no había nacido para seguir las reglas de convivencia armoniosa de ninguna sociedad. Quizás la moral del mundo atentaba contra su ser; egoísta, peligrosa y marcada por la etiqueta del mal, se merecía más que eso, al igual que muchos otros más, ella se merecía el mundo que la había irrespetado...
Sofía no contestaba los mensajes que Alejandra en su celular constantemente dejaba, estaba convencida de que no era culpa de ICE, sino de su amiga :( ; rodeada por una nube de misterio que a medida que los días pasaban iba creciendo más y más. Alejandra tenía miedo de llegar a no conocer a su querida amiga Sofía, pensaba en ella mientras iba sacando las llaves de su bolso, el pasto había crecido de forma épica, Alejandra a como se acercaba a la puerta se imaginó el culebrero que dentro de aquella maraña verde probablemente existía, víctima del abandono, el patio del frente se burlaba del tiempo, parecía que hubiesen pasado más días de los que realmente pasaron. Un pequeño camión negro se encontraba parqueado al frente de su casa, Alejandra abrió el portón que estaba antes de la puerta, lo movió hacía un lado y procedió, abrió la puerta lentamente; adormilada, cabizbaja, y con una tonelada de memorias caminando por su piel, recorrió su casa, tal como la recordaba, la cárcel aburrida, después de tirar su bolso en la cama y algo extrañada por la ausencia de su madre, se dirigió a la cocina.
Brincó del susto al observar un conejo bípedo parado a la par de la refrigeradora, era como ver a un gran tipo con disfraz, amarillo, nariz rosada, pecho blanco, sin dedos definidos y patas cortas.
-¡Mierda!, ¿Usted que hace aquí?, loco pervertido, ¡lárguese!.
-Ah, eso, perdón.
Dijo el conejo, y seguidamente cerró la puerta del frigorífico.
-Perdón por mi falta de modales, no debí haber entrado en su casa sin permiso, se veía tan abandonada.
-¡lárguese!.
-Suave, suave, un tirito, no creo que quiera que me vaya, se un montón de cosas que a usted le pueden interesar, recuérdese de tío conejo, un amigo de los niños, yo soy bueno, al chile.
- ¡Si no se larga de aquí, palabra que llamo a la policía!.
-La policía, ¡que montón!, ¿que les va a decir?, ¡Ay policía!, ¡hay un conejo en mi cocina y es malo!.
El conejo lanzó una risotada molesta.
-¡Un conejo!, según usted voy a decir eso, ¡un mae con traje de conejo!, lo más probable un violador pedófilo, que se metió a mi casa sin...
-¡Momeeeentico!.
Interrumpió el conejo a Alejandra.
-Usted sí es ingenua, esto no es un traje, yo soy un conejo de verdad, mire, yo no sé en cuantas historias más va a haber que ponerlo para que la gente deje de preguntar, en serio, es el colmo, ¿usted no ha visto Koara Kacho?, o Calamari Westler, me imaginó que no ¿verdad?.
- Eeeeh... no.
-Lo supuse, sí, tiene que ver más cintas japonesas.
- No me joda, usted a mi diciéndome que tengo que hacer y que no, yo veo lo que me de la gana, ¡lárguese!.
-Mire, hagamos algo, venga, tome asiento y borrón y cuenta nueva ¿sí?, voy a tratar de ser más cortés.
Alejandra, incomodada se sentó en una de las sillas del comedor; el conejo abrió la puerta de la refri y sacó un plato con gallitos de salchichón.
-¿Salchichón?.
Decía mientras extendía su pata hacía la joven; tímidamente, ésta tomó uno. El conejo, después de cerrar la puerta de la refrigeradora, colocó el plato en la mesa y se sentó a la misma. Alejandra dio el primer bocado a su gallo de salchichón.
-Vea, Alejandra, ¿que tanto sabe usted del submundo de los asesinos en Costa Rica?.
-¡Oigan a este mae!, ¡¿que voy a saber?!.
-Que mal, porque debería interesarle mijita. -El conejo movía su cabeza de izquierda a derecha en gesto de desaprobación-
-¿Como?, ¿porqué?.
-Digamos, que usted tiene una amigita muy particular, vea, Sofi, es una asesina, ayer mató a ese Hugo y no dejo nada, es de las buenas.
-¡¿Como?!, ¿que quiere decir?.
-Me imagino que usted le ha visto el arma esa que ella tiene, que disque dice que es para hacer cosplay, que yo sepa, no conozco ningún anime donde salga alguien con una lanza de motosierras.
Alejandra intrigada, sin despegar la mirada de aquel conejo pintón, cogió otro gallo de salchichón.
-Mire, esto es un circulo, somos una asociación, es gente que arregla combates entre personas, entre otros asesinos, todos adictos a pelear hasta matarse, su amiga ya sabía de esta asociación, es parte de ella.
-¡Eso no es cierto!, Sofi me hubiera dicho.
-Entonces, Dígame, ¿donde está Hugo?, acéptelo, su amigita la asesina lo mató, y ahora no aparece ni un solo pedacito, ¿Por qué?, porque ella es parte de nuestra asociación, y la asociación limpió todo posible indicio, para que ella pueda seguir cortando cabezas.
-¡No entiendo!, eso no es posible, suena tan.., fantasioso.
-Bueno, a mi me bastaría para creerlo estar hablando con un conejo como yo.
Dijo Alejandra triste mientras era asaltada por la duda.
-Esta bien, si no me quiere creer, igual sigo siendo un conejo. Todo es verdad mijita, en este mundo todo es verdad, hasta lo que es mentira es verdad, todo existe. Vea, ¿se acuerda de la historia de su amiga del chiquito y él charral?.
-¿Y como sabe usted eso?
-Vé, eso solo prueba que ella conoce la asociación, esa historia es verdad, usted no le prestó la atención necesaria, es lo que pasa con todos, los ignoran y terminan aquí, donde por alguna razón sí se sienten escuchados.
-¡Yo hago mi mejor esfuerzo por ser la mejor amiga que Sofi pueda tener!, y creo firmemente que lo he logrado.
-¡Claro!, se ve que se tienen confianza (sarcasmo).
- Ahora, ella está camino al dirigible de Jimena, la hembrilla que mató a los papás y al hermanito y que Sofía está decidida a exterminar. Acéptelo, Sofía no es la persona que usted piensa, es una mala influencia y usted debería alejarse de ella. Tómelo como un consejo de tío conejo.
-¡Jodás!, es más, ¡no se por que usted todavía está en mi casa!.
-Porque usted sabe que lo que digo le interesa, por eso, por cierto, veo que le gustó el salchichón, ahí en la refri hay más, un montón de hecho, tiene que comérselo antes de que se ponga malo.
-¡¿Y si no me da la gana?! -terminó de tragar el último bocado de una tortilla con salchichón más-.
-Yay, pues como le dije, se pone malo.
-Uy, no era para que me conteste, ¡me cae mal que un conejo idiota me diga que tengo que hacer!.
-¿Un qué?, ¡¿un qué?!, repitalo que no escuché.
-¡Un mae con traje!, que me imagino que como es tan metiche sabe donde están mis papás.
-¡Uy!, si cierto, tiene que seguirme si los quiere ver, están en un galeron que solo yo sé donde está, vamos, me sigue y ahí de una vez le enseño las pruebas que tengo de que Sofía es parte de la asociación-
-¿¡Por que hizo eso!?, dígame que están bien, ¡cuidado les ponen un dedo encima!.
-¿Porque les dejamos de hablar?, ¿porque dejamos que la comunicación con ellos se deteriore tanto?.
-¡¿Que les hicieron?!, ay de ustedes hijueputas si...
-Tranquila, que están pura vida, mejor no podían estar, en serio, nos pusimos de acuerdo ellos y yo para que usted vea que Sofía es una asesina y le deje de hablarle, venga, ya mucha hablada, sigame.
El conejo se levantó de la silla y se dirigió al exterior dando saltitos sobre sus dos patas, Alejandra indignada, se puso en pie, tomó el último gallo de salchichón que quedaba en el plato y segundos después siguió al conejo. Ahora cerraba las puertas de su casa, mientras el conejo se sentaba en el asiento del conductor de aquel misterioso camión negro; tocaba la bocina para que la joven se apresurara, ésta, molesta, al terminar se dirigió al vehículo.
-loco hijueputa, inventando falsos de Sofi.
Dijo Alejandra molesta, acompañando aquellas palabras con un golpe violento al cerrar la puerta del camionsillo.
-Cuídeme el carrito, que las cosas valen plata.
-Yo no le voy a cuidar ni mierda a un mae que invente falsos de Sofi y secuestre a mis papás.
-¿Un mae?, ya que estamos en el carro, le puedo enseñar mi licencia, ah!, y mi cedula.
ES CLARAMENTE UN CONEJO
Como un río que fluye normalmente, así estaba la avenida central; con la gente en su aparente monotonía, su corriente recorriendo los adoquines, no hay riesgo hasta que llega la tormenta, una de la cual no se tenía pronóstico, nos tomó a todos desprevenidos y aún hoy seguimos buscando un significado para lo ocurrido. En medio del gentío se escuchó un grito -¡Bomba!-, robaba las miradas de todos, aquel tipo en el centro con un cinturón de dinamitas alrededor de su estomago. “Ayer pase por tu casa y ni siquiera lo notaste, si me miras bien adentro vas a ver lo que lograste, con el corazón hecho un puño y nadie que me escuche, voy a explotar enteritito y dejar el estuche, ¡uyu yuy bajura!”, y presionó el botón rojo en el centro, muy pronto los testigos más cercanos quedaron pulverizados, en el lugar llovió sangre y pedazos de carne por cinco minutos, y sigo buscándole el significado.. ¿Que significa todo esto?, siento que algo grande se acerca y en lo que canta un gallo nos aplasta a todos.
Sofía elevó su lanza de motosierras por sobre su cabeza, le dio dos vueltas y ésta se encendió en la niebla rosada, la llevó al frente en posición de combate. Ahí estaba Jimena en un de sillón reclinable sobre una plataforma de metal, un hombre sostenía una bandeja con chocolates de distintos tipos que la joven iba probando.
-Bienvenida a mi zeppelin, Sofía.... El dirigible más pichudo de costa rica, sí no es que es el único, este es Claudio, es un pinga floja, no sirve para nada mas que para pilotear la nave.
- ¿Y a mi que me importa?, ¡Vine a destruirla y vengar a su hermanito!.
Jimena tomó otro chocolate y soltó un carcajada.
-Sí, eso me lo contaron, lo que no entiendo es por que quiere hacer eso, ¿según usted algo va a cambiar si me mata?.
-¡Sí, las personas que usted mató van a poder descansar en paz!, su hermanito está en esta arma y le va cortar el cuello personalmente.
-Aha, mire como tiemblo, son muchos los que llegan aquí a intentar matarme, pero siempre fallan, usted es solo una mocosa más, y creame ya he matado a muchos como usted, ¡no cambia nada!.
-¡Deje de gastar saliva y saque su espada!, ¡Venga a ver si es cierto que puede matarme!.
- Que lástima, de verdad que para usted esto significa todo, lástima digo por que se va a morir igual que todos, ¡y yo no voy a sudar una gota por una mostacilla como usted!, vea, Claudio, ¡bájese!.
Le dijo Jimena al hombre que sostenía la bandeja, -si señora-, contestó éste y inmediatamente bajó de la plataforma de metal. El suelo comenzó a estremecerse, y la plataforma, que poseía unos pistones hidráulicos que hasta el momento se habían mantenido ocultos, comenzó a elevarse, alcanzó una altura de nueve metros. Claudio salió corriendo y se perdió a lo lejos. Al teminar de subir, Jimena tomó una pequeña caja de metal rosada que tenía a sus pies y de la misma sacó una cámara de video.
-Esto va estar bueno.
Dijo Jimena entre risas al tiempo que volvía a pegar la pequeña calcomanía de hello kitty que se caía constantemente de la esquina de la pantalla de su cámara.
A lo lejos se comenzaron a escuchar unos gritos guanacastecos, se iban escuchando más cerca a medida que se acercaban a Sofía, cinco hombres sosteniendo machetes, vestidos de forma campesina tradicional, descalzos, con chonete y todo.
Los tipos alzaron sus machetes, corrían hacía Sofía, ella se aferraba a su arma con fuerza, cuando se encontraban al frente de la joven lanzaron al mismo tiempo un golpe que Sofía bloqueó bajando su lanza, todos los machetes tocaron el suelo, Sofía movió su lanza hacía arriba y aquellos hombres, después de salir expulsados dieron una vuelta hacía atrás para caer de pie.
-¡Jimena, Cobarde!.
Jimena desde la plataforma reía mientras grababa todo.
Los enemigos se colocaron de nuevo en posición de ataque, comenzaban a desplazarse hacía un lado, despacio, precavidos.
Uno de ellos se lanzó sobre Sofía, ésta movió su lanza de motosierras y le cortó los brazos, los que cayeron al suelo junto a su machete, la luz rosada bordeaba el corte, dos fuentes de sangre presurizada salieron con fuerza, billetes de veintemil colones salían expulsados, el hombre herido cayó hincado al suelo, gritaba y lloraba asustado.
Sofía lanzó un grito de guerra, dispuesta a acabar con aquellos tipos que invisibilizaban su identidad detrás de sus disfraces, viéndose todos iguales como simples esbirros de Jimena.
Dos de ellos se lanzaron con la intensión de atacar a Sofía por los costados, ella dio una vuelta sobre sus pies y la lanza cortó los cuellos de ambos, dieron media vuelta y cayeron al suelo intentando parar la fuente de sangre que a toda velocidad salía de sus yugulares, luminosas y abiertas.
Los billetes de veinte rojos comenzaban a volar alrededor de Sofía y sus víctimas, mientras intercambiaba golpes con el machete de otro de ellos, que bloqueaba los ataques de Sofía, pudo unas cuatro veces hasta que la lanza de motosierras lo partió por la cintura, la parte de arriba cayó al suelo mientra que la mitad de su torso con sus pies se mantenía en pie, tirando billetes y sangre al aire, un geyser rojo que parecía no cesar. El último de los hombres se abalanzó sobre Sofía, quedando ambos en un choque de armas, el que hiciera más fuerza se llevaba al otro, el roce del machete con las cadenas de la motosierra emitían un ruidoso chillido y las chispas salían en abundancia acompañadas por el torbellino de billetes que daban vueltas en el aire mientras la lluvia de sangre bañaba a Sofía; Jimena grababa todo.
Sofía ganó el choque de armas, el hombre con el machete fue expulsado hacía atrás con su brazo y arma hacía arriba, vulnerable por unos segundos que Sofía no desperdició, lo partió en dos de la cabeza hasta los testículos, las mitades caían hacía los lados, otra fuente de sangre se sumaba al festival de aspersores rojos que ese lugar teñían de su color, la luz alrededor del corte era intensa al principio, iba decreciendo hasta apagarse.
Sofía comenzó a reunir energía, Dos hombres con pistolas semiautomáticas llegaron corriendo, Sofía liberó su ataque de carga, un rayo que golpeó el pecho de uno de ellos, marcandolo y abriendo una gran boca en el mismo, convirtiéndolo en otra fuente de sangre y billetes, la luz alrededor del corte se apagaba a medida que aquel hombre caía dando una vuelta sobre su eje.
El otro comenzó a vaciar su cargador sobre Sofía, la cual bloqueaba las balas tomando la lanza por el centro, el cargador se gastó y asustado, el atacante sacó otro cargador, para cambiarlo a toda velocidad antes de que Sofía lo alcance, la joven dio una vuelta sobre su hombro en el suelo, ahora se encontraba al frente del hombre con la pistola, éste terminó de recargar su arma, se disponía a disparar pero antes Sofía le cortó la cabeza; el hombre ya sin cabeza, el hueco de su cuello una fuente de sangre y billetes, caía al suelo, con su brazo alzado seguía disparando al aire hasta que el cargador se vació, terminó de caer y la luz alrededor de su cuello se apagó por completo.
Sofía mantenía la posición en la que había quedado después de cortar la cabeza de aquel hombre, mientras las últimas gotas de sangre caían al suelo, Jimena aplaudía alegre.
-¡¿Quien sigue?!, voy a matar a los que sean necesarios, ¡voy a hacer lo que sea para que la gente lea esta historia!.
-Ay, por favor, ¡usted no sabe nada de prosa!, ¿que puede haber leído a su edad?, ¿Alicia en el país de las maravillas?.
Contestaba Jimena desde lo alto.
-¡Alicia en el país de las maravillas es un buen libro!.
Exclamó Sofía, y Jimena soltó una carcajada burlona. Jimena se puso en pie y la plataforma bajó unos tres metros, del frente de la misma se descubrieron seis orificios de los cuales salieron de cada uno un misil rastreador. Los misiles se acercaban hacía Sofía, tenían una cara pintada, similar a la de un tiburón caricaturesco mostrando sus dientes; Sofía lanzaba ataques de carga de foma desesperada haciendo a los misiles explotar en el camino, uno a uno, exceptuando el último; al cual tuvo que golpear con el borde de su lanza, saliendo expulsada hacía atrás, dio una vuelta en el aire y cayó de pie, usando su arma como soporte, cansada y rodeada de humo.
Era en una cafetería llamada “Cerezas” en Heredia que habían quedado en verse aquel misterioso hombre y Sofía, era la única forma de dar con Jimena, tenía que escribir la palabra acordada en un servilleta y dársela al hombre con sombrero café.
- Anoche intente agarrar una rana, era enorme, la más grande de todas, rompió la red de un brinco, dio unos saltos magistrales y se escapó, era por eso que era tan grande, se comía a las más chiquitillas y iba creciendo, y por eso era tan mañosa. Talvez debe estar pensado usted, y ¿por que putas sale este roquillo con eso?, pero aquí todos somos como ranas y sapos, los más grandes se comen a los más chiquititos sin importar la especie, van creciendo y conforme crecen se hacen más mañosos, por eso me preocupa un poco su seguridad, Jimena es muy fuerte.
-Si se puede preguntar, como fue que Jimena mató a los papás, ¿que les hizo?.
Preguntó Sofía con voz suave y algo tímida.
-Claro que se puede preguntar mijita, vea, el tata tenía uno de estos coños plásticos para masturbarse, todas las noches, ella se lo llenó de puros pedacitos de vidrio, y cuando el mae se levantó a escondidas, se metió al baño y se enterró todos los pedacitos de vidrio en el pene, hasta ahí llegó su secreto, porque comenzó a gritar como desquiciado del dolor, el baño quedaba ahí en el mismo cuarto, entonces, se despierta la esposa ¿verdad?, ¡y llega Jimena con una pistola!, y le disparó a la mamá frente al papá, y después llegó el hermanito y preguntó que pasó..
-Y ella lo mató...
-Exactamente. Vieras que ricos que estás los arrolladitos, ¿quiere?.
-No gracias.
-Bueno, usted se los pierde. Ahora sí, ¿Está segura de quiere hacer esto?.
-Sí.
Contestó decidida.
-Vea, para nosotros poco importan las razones por las que usted quiera entrar al circulo, esto es una asociación, somos asesinos que nos matamos entre nosotros por la necesidad de hacerlo, no molestamos a la gente fuera del circulo y nos cuidamos entre nosotros. ¿entiende el significado de lo que voy diciendo?.
Sofía asentía con su cabeza.
-…, para Jimena, usted va a ser una oponente más, el sustento económico de nosotros es vender videos de asesinatos entre una elite relacionada al circulo, tenemos compradores en todo el mundo que siguen un reglamento de confidencialidad, vea, esa Jimena es de las que nos consiguen la mejor mierda, vieras las cosas que graba esa condenilla, ¡está sola!.
-¿Pero si dicen que no molestan a nadie del exterior por que la ayudaron a escapar?.
Aquel señor tomó un sorbo de su café, al terminar esbozó una ligera sonrisa.
-Nosotros no la ayudamos a escapar, ella lo hizo, era un persona que estaba convencida de que no iba a obedecer a nadie, pero igual, estaba muy confundida y nos encontró.
-Eso no es verdad :(, seguro ella los conocía de antes de matar a los papás.
-Probablemente, ¿Usted no se va a pedir nada?.
-Sí, un batido de fresa ^___^.
-¡Muchacho!, traigale a ella un batido de fresa, yo pago. Vea Sofía, usted está muy joven y realmente es una lástima, esto, si no es que se muere, la va a marcar toda la vida, porque, la vida es como un queso, lo derretimos y queda muy rico, pero no lo podemos volver a su estado original.
-Pero yo estoy segura de esto.
-Más le vale, porque por lo que le he dicho, de no estarlo tendría que matarla. Para que sepa, usted está en el nivel once, tiene que llegar al treinta y dos para poder enfrentarse a Jimena, Ella es nivel 82, entre más nivel tiene uno, puede pedir más cosas, todos los caprichos que se le ocurran. Es más grande, como las ranas. Ahora, Sofía, usted es un queso derretido.
Hay gente que ha intentado destruir la asociación pero no se puede, porque somos todos, es el mundo y la gente que se cansa de él.
-Que lástima, usted tan linda, los adultos creyendo que le pueden dar ordenes solo porque son mayores que usted.
Dijo Jimena desde lo alto.
-¿¡Por que los mató!?.
-Por eso mismo, los adultos son una masa que solo sabe dar ordenes y nos ignoran constantemente. Usted sabe que es cierto, su lucha no tiene sentido.
-Yo no mataría a mis papás, por más que me den ordenes.
-Eso es lo que pasa, los sentimientos humanos no son limite para mi, para obtener la vida que me merezco, mis papás no valían la pena.
-Pero, por que mató al chiquito, ¿que le había hecho?.
-Yo lo quería, la única forma de que entienda eso es con hechos, y es por eso que le preparé una sorpresita.
Después de decir aquellas palabras, Jimena dio un par de palmadas. Una Jaula cubierta por un velo comenzó a descender en medio de Sofía y la plataforma en la que se encontraba Jimena.
-¿Esta lista para ver que hay dentro de esa jaula?.
El velo cayó al suelo y la puerta de la jaula se abrió lentamente.
-¡Alejandra!.
Jimena asentió con su cabeza, una gran conmoción invadió a Sofía, era su amiga y sostenía un machete láser.
-..Y está muy enojada por la forma en la que usted la engañó, ¡asesina!.
-¡Eso no es cierto, yo no engañé a mi amiga!, ¡nunca!.
-¡Y mi abuelita es virgen...!, Alejandra, enséñele a esa zorra lo cruel que es la vida.
Jimena soltó una carcajada burlona. Alejandra comenzó a correr hacía Sofía con su machete en alto, inexpresiva lo movía con fuerza y para todas direcciones, Sofía se vio en la obligación de bloquear sus golpes.
-¡Ale!, ¿que le pasa?, ¡soy Sofi!
Gritaba Sofía asustada, una lagrima comenzaba a recorrer su mejilla, Alejandra seguía golpeando, Sofía bloqueando los golpes de aquel machete láser retrocedía, su amiga la seguía presionando.
- ¡Muérase, muérase!.
Exclamaba Alejandra, se lanzó sobre Sofía y en segundos se encontraban en un choque de armas, aquel machete láser de luz celeste contra las cadenas de la lanza de motosierras de Sofía.
_ ¡Mentirosa!.
_ Alejandra, eso no es cierto, ¡no deje que le laven el cerebro!.
Gritaba Sofía llorando, las chispas brincaban para todas direcciones, Alejandra comenzaba a ganar la lucha, ambas armas se iban acercando cada vez más a Sofía, la cual tenía que hacer un esfuerzo enorme para no ceder ante sus sentimientos que la hacían dejarse llevar.
-¡Usted es la amiga más bonita que he tenido!, la única persona que he querido, la única persona por la que he llorado, ¡recuerde cuando entró a mi nido de almohadas!,¡o cuando cocinamos juntas!, todo lo que hicimos, ¡no me rompa el corazón!.
Jimena grababa todo, soltó una carcajada.
-Ya es muy tarde, tiene un chip en el cerebro, está programada para destruirla y no hay nada que usted pueda hacer para evitarlo, ¡es ella o usted!.
-¡Perra!.
Exclamó Sofía entre lagrimas, Jimena reía aún más duro. Alejandra continuaba presionando, Sofía perdió el choque de armas y salió expulsada hacía atrás, cayendo sentada en el suelo, Alejandra se abalanzó sobre ella, Sofía colocó su arma al frente para evitar el golpe del machete láser.
-Vé, los sentimientos humanos, siempre la cagan, ¡nos hacen más débiles!, hasta ahí llegó Sofía la guerrera.
El conejo había logrado engañar a Alejandra, en aquel galeron no se encontraban sus padres, mas sí un grupo de doctores, que la tomaron por los brazos para comenzar con la operación. Sus padres estaban muertos, el conejo había hecho a la joven comerse parte de los mismos, -¿Que marca de salchichón es esta?-, había preguntado antes de que aparecerían esos doctores, el conejo le contestó -Son sus papás, se los acaba de comer, ¿no es gracioso?, recuerde que en la refri hay más y tiene que comérselo antes de que se ponga malo...
Sofía escuchó las palabras de Jimena a lo lejos, su espalda fue golpeada contra el suelo, tenía a su amiga encima intentando asesinarla, sostenía su lanza para evitar que Alejandra se acerque aún más, desde abajo pudo observar su rostro, inexpresivo, pero dejó escapar una ligera lagrima que hacía saber a Sofía que su amiga aún estaba allí.
_ ¡No va a ver nunca nadie como usted!, ¡nadie más va a poder entrar en mi nido de almohadas, ni en mi corazón, me hizo ver que si había gente afuera que en verdad se interese por mi, me abrazó cuando estaba triste y me secó las lágrimas, ¡me tuvo paciencia!, ¡usted es única!, escúcheme, ¡esta matando a Sofi!, ¡y Sofi la quiere mucho!, ¡usted puede vencer ese chip del orto!. ¡Hijueputas!, ¡mi Ale!.
Gritaba Sofía entre llantos. Jimena sonrió.
-Vé, la vida es cruel, se lo dije, según usted esto era uno más de esos animes que usted ve, donde puede llegar a pichotearme y todo es rosadito y fácil, no señorita, usted es solo una nivel treinta y uno, ¡una ingenua treinta y uno!.
Sofía lanzó un grito de desesperación desde el fondo de su ser, creó una fuerza como nunca antes había hecho y con sus piernas tiró a Alejandra, haciéndola caer de espalda un par de metros lejos, se puso en pie inmediatamente, lo mismo hizo Sofía, Alejandra sostenía su machete hacía arriba, comenzó a reunir energía, corría hacía Sofía, de nuevo se encontraron en un choque de armas.
-¡Usted se va a morir sola, sin nadie que la llore, la asociación va a limpiar todos sus pedacitos!
-Eso no es cierto, ¡Perra!.
Sofía empujó con toda su fuerza, Alejandra salió expulsada hacía atrás, con su brazo alzado, quedando vulnerable unos segundos; Sofía cerró sus ojos y movió su lanza rápidamente con la intensión de cortarle la cabeza, Alejandra cayó al suelo con un collar de luz alrededor del cuello.
Al abrir los ojos, Sofía observó a su amiga en el suelo, con aquella especie de collar luminoso en su cuello, su cabeza se mantenía en el mismo lugar. Sofía dejó caer su arma y se hincó a la par de su amiga, ésta comenzó a acariciar las mejillas de Sofía.
-So..fi.
-Alejandrita.
Dijo Sofía suavemente, Alejandra soltó una ligera risilla, una lagrima bajo por su mejilla.
-Entierre a mis papás, son un salchichón que está en la refri, la de mi ca.. sa.
-Sí, yo lo hago, pero ¡No se muera!.
-Ya es muy tarde Sofi, la quiero mucho, ¡un vergazo, en serio!, perdón por no habérselo dicho más.
-¡Ale!, ¡no!, usted va a sobrevivir.
La moribunda Alejandra tomó la barbilla de Sofía, despacio, intentando acercar su cara a la suya, suavemente, cada vez más cerca, hasta que los labios de ambas se unieron y un beso cargado de amor y nostalgia por los momentos vividos floreció en medio de la tormenta, ambas podían sentir todos esos mundos, memorias y emociones, aunque fuera solo por unos segundos, era su primer beso, la primera vez que Sofía no sentía la necesidad de golpear al que quisiera besarla, aquel beso terminó dejando una sensación de inconclusión; una daga potenciada por el caos que rige al mundo las separaba y ambas sabían que se iban a extrañar. El collar de luz se desprendió y la cabeza de Alejandra salió expulsada por un geyser de sangre presurizada, Sofía lanzó un gritó desgarrador, Alejandra estaba muerta.
Sos la mejor amiga del mundo, bueno la única, pero te quiero mucho ♥
La plataforma descendió hacía el nivel del suelo, Jimena desenfundó su arma, la sostenía en su mano izquierda, era la misma pistola con la que había matado a sus padres, comenzó a aplaudir sarcásticamente despacio.
-¡Ahora sí hijueputa!, ¡de usted no va a quedar nada!, mató a mi Alejandra, mi única amiga, la única persona que quería en serio, ¡Perra!, me las va a pagar.
-¿Esto es todo lo que le queda verdad?, este combate, que así sea entonces...
Contestó Jimena, y se acomodó un anillo que tenía en el dedo del centro de su mano derecha, del cual comenzaba a emanar una luz blanca.
-Usted fijo no ha visto esto, ve este anillo, es uno que nunca va a tener, vea.
La luz comenzaba a aumentar su tamaño hasta convertirse en una gran esfera que Jimena lanzó hacía Sofía, ésta dio un gran salto hacía atrás, Jimena, con la pistola, disparó al centro de la esfera de luz, -¡Combo!- haciéndola expandirse y explotar inmediatamente, Sofía cayó de pie.
-Se la juega bastante usted, me gusta su técnica de posesión del arma y como salta.
-Mi Alejandra, me las va a pagar, zorra hijueputa.
Contestó Sofía entre dientes, casi gruñendo, embriagada en la fuerza que la ira le proveía. Jimena sonrió.
- ¡Bola mortal!.
Una esfera de luz se dirigía a toda velocidad hacía Sofía, Jimena colocó su pistola al frente, Sofía dio una vuelta en el suelo sobre su hombro, quedando atrás la esfera de luz, -¡Combo!-, Jimena presionó el gatillo y con la lanza de motosierras Sofía bloqueó la bala evitando la explosión, la esfera de luz chocó contra la pared a lo lejos.
Jimena lanzó otra bola mortal, Sofía se disponía a realizar el mismo procedimiento, pero Jimena, con su pistola, detonó la esfera al frente de Sofía antes de que ésta pudiera realizar el movimiento, la joven cayó espalda contra el suelo y Jimena lanzó una risotada, disfrutaba lo ocurrido.
Otra esfera de luz se dirigía hacía Sofía, ésta se puso en pie con dificultad, la esfera explotó detrás de ella, casi en su espalda haciéndola salir expulsada hacía el frente y golpearse la cara en el piso. Apoyándose en su lanza, de nuevo, se puso en pie.
Ahí estaba frente a sus ojos su hermana mayor, sosteniendo en sus manos esa misma pistola, su madre muerta, con dos orificios de bala en el pecho, la blanca sabana comenzaba a mancharse de sangre y su padre aún vivo seguía gritando del dolor, habían matado a su esposa frente a sus ojos mientras él se desangraba, que gran traición; gritó hasta que su hija le colocó una bala en el cerebro. Sin quedar ya nadie que lo abrace, a medida que terminaba las palabras -¿Jimena, que está haciendo?-, el miedo se apoderaba de Pablito, erizaba su piel y le robaba el aliento, era su fin...
Sofía comenzó a reunir energía en su lanza, Jimena lanzó otra esfera y Sofía liberó su ataque de carga haciendo a la bola mortal explotar de color rosado en el medio de las dos.
-Oh, o, o, ¡Picha!.
Exclamaba Jimena, en mezcla de sorpresa y burla. Sofía de nuevo, reunía energía, Jimena lanzó su esfera hacía arriba, Sofía la hizo explotar, Otra esfera se acercaba a toda velocidad hacía la joven, Jimena había lanzado dos y la primera, más pequeña incluso, había sido solo un señuelo para que gaste su ataque de carga, Sofía se vio obligada a dar un salto hacía atrás, la esfera explotó de color amarillo donde ella segundos antes había estado, cayó de pie y comenzó a correr a toda velocidad hacía Jimena, cargando su lanza mientras lo hacía, lanzó un grito desgarrador; Jimena reunía energía en su anillo, cuando Sofía se disponía a liberar el golpe sobre su adversaria ésta disparó una esfera de luz más grande de lo ordinario, una que atrapó a Sofía y se la llevó con ella flotando y separandola de Jimena. Mientras flotaba, Sofía bloqueaba las balas de Jimena con su lanza de motosierras, múltiples intentos de hacela explotar en miles de pedacitos; hasta que el cargador se gastó, Sofía fue liberada a lo lejos, dándole tiempo a Jimena de colocar un nuevo cargador en su arma.
Sofía de nuevo corrió a toda velocidad hacía Jimena hasta verse forzada a detenerse ante la explosión de una rápida bola mortal, muy pronto, cinco esferas la rodeaban; unas al frente, otras atrás, Jimena las iba a hacer explotar en cadena; Sofía escuchó el estruendo de la pistola e intentó saltar, las cinco esferas explotaron y en medio de su saltó Sofía salió volando por los aires.
Caía en picada, todo parecía ser más lento y distante, por unos segundos, Sofía sintió la caricia de sus cabellos en sus mejillas y la brisa en el rostro, hasta que fue invadida por el miedo, la inseguridad y el olor a muerte, con el diablo en su cola, Sofía no podía rendirse; aquella mujer había matado a su querida amiga y a Pablito. Una esfera de luz se acercaba, Sofía ya podía sentir su calor, caería sobre ella y ésta sería detonada inmediatamente, haciéndola volar en cientos de pedazos de carne; Sofía cerró sus ojos y Jimena presionó el gatillo.
Sofía salió expulsada y cayó al suelo, estaba viva, en vez de haber explotado, Pablito la había cuidado, un escudo la rodeaba, se encontraba dentro de una esfera de luz rosada; aquel niño merecía su venganza, Sofía se puso en pie y comenzó a caminar hacía Jimena, caminaba despacio, cojeando, pero victoriosa, parecía poder escuchar cientos de himnos en su honor, sostenía su lanza de motosierras con sus últimas fuerzas.
-¡¿Pero que putas?!, ¿Por que usted no se muere?, ¡Picha!.
Jimena comenzó a realizar combos de bolas mortales, las detonaciones solo creaban ondas en el escudo de Sofía; aunque a momentos éste se apagaba por unos segundos, parpadeaba y volvía a aparecer. Jimena disparó y posteriormente detonó otra esfera de luz, Sofía se acercaba cada vez, Jimena comenzaba a dudar el poder apagar aquel escudo; era su hermano, se alimentaba del miedo que había sentido en aquel momento en el que murió, del miedo y la inseguridad que sintió Sofía durante unos minutos en aquel combate; el miedo que era como fuego, capaz de consumirnos y destruirnos, pero que con él cual cocinamos, dominamos y usamos a nuestro favor. Un combo de bola mortal más y el escudo se fue por completo para no volver más, aunque Sofía ya estaba lo suficientemente cerca para hacer un corte con su lanza de motosierras, y antes de que Jimena disparara sus antebrazos cayeron al suelo, dos chorros de sangre presurizada rompieron con fuerza.
- ¡Verga, no!, ¡mierda!.
Gritaba Jimena asustada, las fuentes de sangre en sus brazos no cesaban, y Jimena lo vio, a ese monstruo en los ojos de Sofía, en su sonrisa, en la belleza de su rostro empapado por la sangre que no paraba de salir.
- Va a ver, se va hacer adicta a esto, ¡le va gustar!, ¡asesina de mierda!.
- Voy a destruir la asociación, a todos y cada uno de ustedes.
-¡Eso no se puede hacer!, no hay asociación, ¡la asociación es el mundo!, tendría que destruirlos a todos ¡mierdosa ingenua!, ¡me cago en su alma!.
-¡Yo en todos sus pedacitos!, después de que me los haya comido, ¡regurgitado y haya orinado sobre ellos!.
Y Sofía enterró la lanza de motosierras en el cráneo de Jimena, comenzando a cortar hacía abajo, hasta partirla en dos, Jimena gritó mientras la integridad de sus cerebro se lo permitió; su cuerpo se partió en dos pedazos y un épico geyser de sangre sin control bañó a Sofía, del centro del corte los billetes de veinte rojos salían de forma acelerada para volar a su alrededor.
NADIE ME DICE QUE HACER, NADIE ME PUEDE DAR ORDENES
Las mitades de Jimena se desplomaron y la luz alrededor del corte se apagó por completo; una monedilla de quinientos daba las últimas vueltas antes de quedar acostada en el suelo.
JIMENA (NIVEL 82): MUERTA.
JIMENA (NIVEL 82): MUERTA.
Alejandra seguía corriendo juntó a Sofía por los pasillos del cole, entre risas; el calor de su abrazo en las ahora frías paredes de su mente luchaba por no difuminarse, una lágrima bajaba por su mejilla lentamente y ella no estaba ahí para secarla, ésta cayó en la tierra, en el hoyo que Sofía había cavado para enterrar a los padres de Alejandra.
La familia de Pablito podía ahora descansar en paz, Sofía estaba segura de eso y Pablito se lo comprobó rodeándola de su calor durante toda la noche anterior; en el caos sin fin que regía al mundo, una estrella había explotado en tristeza y dolor, para posteriormente formar nuevos planetas a partir de su explosión, unos definidos como felices en un infinito ciclo de transformación y destrucción. Ahora Sofía, como las ranas, era más grande, nivel 64; habían un montón de sapos que tenía la garantía de poder comerse.
Sofía lanzó los salchichones al hueco y después de un profundo respiro, tiró la primera palada de tierra sobre los mismos.
♥♥♥
Sofía lanzó los salchichones al hueco y después de un profundo respiro, tiró la primera palada de tierra sobre los mismos.
♥♥♥


Ese conejo no es como tío Conejo, como dice usted. Es como el conejo de "Alicia...", en general, me da la sensación de leer algo como "Alicia...", pero en mezcla de géneros. Sentí menos abigarrada la narración en esta tercera parte, para su beneficio, pero me sigue costando mucho llevar la concentración para leer en pantallas (debo devolverme, incluso a las partes anteriores). Es interesante la experiencia, aunque la preferiría con relatos más cortos. Saludos, amigo.
ResponderSuprimirQue bien que notaste que el conejo no es como tío Conejo, ese el chiste, lo poco que saben muchos jóvenes del fantasma de ese conejo que alguna vez en su vida su nombre han escuchado mentar, talvez en el parque de diversiones, quien sabe... =^.^=. Esta, señor William, es la primera historia de este largo que publico en mi blog y voy a tardar mucho en poner otra así de larga, debido a que esta era experimental, una pincelada del concepto del “submundo de los asesinos en Costa Rica” (que algún día me encantaría llevar al cine) con el propósito de deleitar a los poquitos que le encuentren la gracia, pudo incluso tener más diálogos, pero este fue el único medio de difusión que se me ocurrió, una editorial no publicaría algo así en la puta vida, que como dices posee una narración "abigarrada", (adrede) para algunos quizás los colores si combinan. Parte de las múltiples inspiraciones fue la estructura de redacción de Max Jimenez, y las pantallitas negras con letras en las películas que tanto me agradan (Confieso que intencionalmente hay “cine” en la redacción), quería que fuese enredado incluso, estos blogs son como el video digital en el sentido de que tan infinita libertad de forma, estructura e historia, por más que algunos se molesten. Te doy una respuesta así de detallada como agradecimiento por haber pasado por el blog y tomarte la molestia de leer la historia. Saludos y Gracias ^__^
ResponderSuprimirPor cierto, aunque parece que no tiene nada que ver. Audición, dirigida por Takashi miike, estuvo en la sala garbo por ahí del 2005 si no me equivoco. Me interesa ver si haz escrito algo acerca de esa película, talvez por ahí en el archivo de críticas.
ResponderSuprimirEn verdad, no recuerdo haber escrito de esta película. Debo revisar.
ResponderSuprimirHola Paul, un lujazo regresar a tu casa, a tus bellisimas historias, ánimo futuro Coppola...
ResponderSuprimirgracias, buen día, besos realizables...
Estos dias anduve de aca para alla por diversos motivos. Recien termine de leer la historia. Genial che, si bien el desenlace predecible de toda historia venganza hace repetitivo cada relato, el desarrollo es lo que cuenta. No le pusiste banda sonora esta vez. Yo acompañe el relato con un aleatorio Morricone-Mono-Tool-Joy Division y quedo de puta madre, jaja.
ResponderSuprimirPD: Cambiando de tema, viste Delinquent Girl Boss: Worthless to Confess? Me acorde de la peli al leer la batalla de sofia contra los campesinos. Un cago de risa le peli
¡Que extraño!, ¿como que no le puse banda sonora?, duré un ratote poniendosela, ¿no puedes ver los reproductores? :(, que lástima, porque conociendote la hubieras disfrutado
ResponderSuprimirY sí, si la ví, es un éxito esa película
Ahora que lo decis, desde esta pc no puedo ver los temas del boomp3. No se que onda despues confirmo con la otra maquina, ahora, de vuelta, a salir :S
ResponderSuprimirHola, para avisarle que hay nueva reunión de blogueros. Usted debe entrar al blog de Hattori Hanzo, es:
ResponderSuprimirhttp://sartencaliente.blogspot.com/
y apuntarse el día que usted prefiere (viernes 3 o viernes 10 de marzo)
y el lugar que usted prefiere (ahí verá las opciones)
Espero que vaya pronto y se apunte. Cada quien paga lo suyo.
Reunión de blogueros será el viernes 10 de junio.
ResponderSuprimirUsted debe confirmar en este blog:
http://sartencaliente.blogspot.com/
Solo en ese blog se confirma. Conmigo no.